El equipo visitante se presenta en esta segunda ronda tras haber ganado en su debut en la liga contra Atlético Mineiro (2‑1). Es una escuadra más fuerte en su estadio, ya que en los últimos 30 partidos tiene 3 victorias, 7 empates y 5 derrotas como visitante; en comparación con 9 victorias, 2 empates y 4 derrotas en casa. En su último juego, en la Copa Bridgestone Sudamericana, ganó a Sportivo Luqueño fuera (1‑2). En los últimos 10 juegos como visitante, Grêmio ganó 5, empató 4 y perdió 1. El equipo ha permitido goles al adversario en 8 de sus últimos 10 partidos, lo que indica que su defensa necesita mejorar, aunque su ataque ha sido regular, anotando en 9 de esos 10 encuentros. En 15 juegos, recibió el primer gol en 6 ocasiones, pero logró revertir el marcador en 2 ocasiones.
Grêmio cumplió con su deber en la apertura del Campeonato Brasileirano. Después de algunas dificultades, el equipo se encontró en el campo y logró superar la fuerza de Atlético-MG en su estadio. Ahora, con la moral alta, es crucial que el equipo del técnico Gustavo Quinteros mantenga ese nivel elevado, ya que este encuentro fuera de casa contra Ceará no será tan sencillo como parece.