Tras 5 victorias, 6 empates y 17 derrotas, el equipo visitante se encuentra en la 16ª posición, con 21 puntos. En su último partido, ganó al Cobresal en casa por (2-1), después de haber ganado anteriormente a Unión La Calera, también fuera de casa, por (1-2). Este equipo es más fuerte en su estadio, pues en los últimos 30 partidos registra 1 victoria, 3 empates y 11 derrotas como visitante; frente a 6 victorias, 3 empates y 6 derrotas en casa. En la liga, Iquique ha conseguido 6 puntos de 30 posibles, tras 1 victoria, 3 empates y 6 derrotas en sus últimos 10 partidos fuera. La solidez defensiva no ha sido su punto fuerte, ya que ha permitido al menos un gol en cada uno de los últimos 10 partidos, pero su ataque ha sido regular, anotando en 7 de los últimos 10 enfrentamientos de esta competición. Sus partidos como visitante suelen tener goles, pues 13 de sus últimos 14 juegos en la competición finalizaron con más de 1.5 goles. En 28 partidos, solo ha logrado revertir el marcador en 2 de los 20 encuentros en los que recibió el primer gol.
Iquique vive una situación mucho más crítica, ocupando el último lugar y con cinco puntos menos que su rival. El equipo necesita ganar los dos partidos restantes y esperar combinaciones favorables, lo que aumenta la presión y urgencia por un buen rendimiento. Incluso como visitante, debe salir al campo con una actitud intensa, buscando sorprender desde el inicio. Evitar errores defensivos y aprovechar al máximo cada oportunidad será esencial. Con el riesgo de descenso a la vista, Iquique juega sus últimas cartas para mantener su lugar en la primera división.