El equipo local llega a esta 2ª ronda después de una derrota en su debut ante el Grêmio, por (2‑1). Esta es una plantilla poco influenciada por el factor local, ya que tiene resultados similares en casa y fuera, con 4 victorias, 6 empates y 5 derrotas como visitante en sus últimos 30 partidos, anotando 10 goles y recibiendo 9, en comparación con 7 victorias, 4 empates y 4 derrotas en casa, anotando 24 goles y recibiendo 13. El Atlético-MG llega a este encuentro después de empatar 0-0 con Cienciano. En casa, ha ganado 6, empatado 3 y perdido 1 de sus últimos 10 partidos en todas las competiciones. La solidez defensiva ha sido uno de sus puntos fuertes, ya que solo ha recibido goles en 3 de los últimos 10 partidos, y su ataque ha estado marcado por una regularidad notable, anotando en 8 de esos partidos.
El Galo busca la recuperación tras la derrota en su estreno ante el Grêmio. Jugando en casa, el equipo contará con el apoyo de su afición para implementar su estilo de juego y conseguir esos primeros tres puntos en el Brasileirão. El historial reciente contra São Paulo es favorable, con cinco victorias y cinco empates en los últimos diez enfrentamientos. La solidez defensiva será esencial para contener al adversario y evitar más tropiezos, además el equipo debe mejorar su eficacia ofensiva para convertir su volumen de juego en goles. La presión por un buen resultado puede influir en una postura agresiva desde el inicio.