El equipo local ocupa actualmente la 2ª posición, con 49 puntos tras 15 victorias, 7 empates y 8 derrotas. En su penúltimo partido, ganó de visitante ante el WInterthur (0‑2). En su último encuentro, venció en casa al Grasshopper (2‑1). Este equipo está poco influenciado por el factor local, ya que presenta resultados similares en casa y fuera, registrando 6 victorias, 6 empates y 3 derrotas como visitante en sus últimos 30 partidos, con 34 goles anotados y 16 encajados, en comparación con 10 victorias, 3 empates y 2 derrotas en casa, con 31 goles a favor y 12 en contra. En el campeonato, el Basel ha conseguido 20 puntos de 30 posibles, tras 6 victorias, 2 empates y 2 derrotas en sus últimos 10 partidos disputados en su estadio. El equipo ha permitido goles a su oponente en 7 de sus últimos 10 partidos, por lo que no ha mostrado una gran solidez defensiva, aunque su ataque ha sido capaz de marcar con regularidad, anotando al menos un gol en cada uno de sus últimos 10 partidos en esta competencia. Existe una tendencia a que haya goles en sus encuentros en casa, ya que 13 de los últimos 15 partidos disputados han terminado con más de 1.5 goles. En 30 partidos de esta competencia, ha encajado el primer gol en 11 ocasiones y solo ha logrado revertir el marcador en 3 de esos partidos.
El Basel ha recuperado temporalmente la cima de la tabla, y ahora queda por ver si logrará mantener la presión para permanecer allí. Siempre que han alcanzado la primera posición, el Basel no ha podido ganar en el siguiente partido. Su margen es muy corto, apenas 1 punto por delante del Servette. En otras palabras, cualquier resultado que no sea una victoria podría poner en peligro su posición. Además, su oponente es el Lugano, que aunque atraviesa una fase menos brillante, sigue siendo uno de los mejores equipos del campeonato, y que no ha renunciado a alcanzar el primer puesto. Por lo tanto, este es un partido crucial para las aspiraciones del Lugano.