Después de 14 victorias, 15 empates y 10 derrotas, el equipo local ocupa la 8ª posición, habiendo acumulado 57 puntos. En su último partido, perdió contra el Burnley fuera por (1‑0), después de ganar en casa contra el Norwich City por (2‑1) en el partido anterior. Este es un equipo que se ve afectado por el factor local, ya que ha conseguido 36 puntos en su estadio, con 28 goles marcados y 15 sufridos, en comparación con 21 puntos como visitante, donde marcó 21 goles y sufrió 27. En los últimos 10 partidos en casa de la liga, el Bristol City ha registrado 7 victorias, 2 empates y 1 derrota, acumulando 23 puntos de 30 posibles. En los partidos disputados en su estadio en la liga, el resultado más frecuente al final de los primeros 45 minutos ha sido 0‑0, que se ha dado en 8 de sus 19 partidos. El equipo ha permitido goles a sus oponentes en 8 de los últimos 10 partidos, por lo que no ha mostrado gran solidez defensiva, aunque su ataque ha sido constante, habiendo conseguido marcar en 8 de los últimos 10 partidos de esta competición. En 39 partidos en esta competición, solo ha logrado 2 remontadas en los 18 encuentros en los que recibió primero un gol.
El Bristol City llega a esta jornada desmotivado después de una derrota fuera de casa por 1-0 ante el Burnley. El equipo local suele alinearse en un esquema táctico 3-4-3, donde los cuatro jugadores que ocupan la zona más central del campo son Mark Sykes, Haydon Roberts, Max Bird y Jason Knight. El delantero Sinclair Armstrong es el encargado de poner en aprietos a la defensa rival, y su mayor cualidad es el desmarque. No podrán participar en este partido George Tanner y Luke McNally, ambos con problemas físicos.