Después de 2 victorias, 9 empates y 18 derrotas, el equipo visitante está en la 20ª posición, habiendo conseguido 15 puntos. En su último partido, empató con el Parma en casa por (1‑1), después de haber perdido en la partida anterior en un juego contra el Inter (3‑2). Este es un equipo más fuerte cuando juega en su estadio, registrando en los últimos 30 partidos 1 victoria, 4 empates y 10 derrotas como visitante; frente a 2 victorias, 5 empates y 8 derrotas en su propia casa. En sus últimos 10 partidos fuera en la liga, el Monza tiene 2 empates y 8 derrotas, sumando solo 2 puntos de 30 posibles.
Para esta competición, lleva una racha de 7 derrotas en los últimos partidos como visitante y no ha ganado ninguno de sus últimos 10 partidos fuera de casa. En sus juegos a domicilio, el resultado más frecuente al intervalo ha sido el 0‑0 (5 de 14 partidos). El equipo ha permitido goles al adversario en 9 de los últimos 10 partidos en esta competición, por lo que no ha estado muy fuerte defensivamente. En sus partidos fuera hay una tendencia a que se marquen goles, ya que 13 de sus últimos 14 partidos en la competición terminaron con más de 1.5 goles. En 29 partidos en esta competición, recibió el primer gol 19 veces y nunca logró revertir el marcador.
El Monza llega a este partido tras un empate 1-1 contra el Parma: el único gol del equipo fue anotado por Armando Izzo. El equipo visitante suele emplear un sistema táctico 3-5-2, con Keita Baldé y Dany Mota asumiendo las principales responsabilidades ofensivas. Destaca también Gaetano Castrovilli, el número 11, como el jugador encargado de organizar y definir las jugadas en la última parte del campo. Se perderán este partido Luca Caldirola, Stefano Sensi, Matteo Pessina y Andrea Carboni, todos lesionados.