El equipo local llega a esta 2ª ronda tras una derrota en su debut, ante Fortaleza, por 2-0. Esta es una escuadra que no se ve muy afectada por el factor local, mostrando resultados similares tanto en casa como fuera. En las últimas 30 partidos, registra 6 victorias, 4 empates y 5 derrotas como visitante, con 20 goles anotados y 13 recibidos, en comparación con 6 victorias, 7 empates y 2 derrotas en casa, con 19 goles marcados y 11 recibidos. Además, Fluminense llega a este encuentro tras una victoria 0-1 contra Once Caldas. Ha ganado 4, empatado 5 y perdido 1 de sus últimos 10 partidos disputados en casa en todas las competiciones. Su ataque ha sido regular, anotando en 7 de sus últimos 10 partidos. En 15 encuentros ha recibido el primer gol 5 veces y solo ha conseguido dar la vuelta al marcador en 1 ocasión. En los últimos 20 partidos en casa en todas las competiciones se destacan 1 período: recibió 5 de sus 13 goles entre los minutos (76′-90′).
Fluminense busca recuperarse tras la derrota en su estreno del Brasileirão. Jugando en casa, usualmente prioriza la posesión del balón y trata de imponer su estilo de juego, controlando el ritmo del partido. La creación de jugadas ofensivas será clave para romper la defensa rival y convertir la posesión en oportunidades claras de gol. Defensivamente, el equipo necesita corregir fallas para evitar goles en momentos críticos. La presión del público puede motivar al equipo a buscar la victoria desde los inicios. El desafío será equilibrar la intensidad ofensiva con una defensa sólida, evitando dejar espacios al adversario.