Después de 22 victorias, 7 empates y 1 derrota, el equipo visitante se encuentra en la 1ª posición, acumulando 70 puntos. En el último partido, ganó al Everton en casa por (1-0), después de haber derrotado previamente al Southampton en casa por (3-1). Este es un equipo poco afectado por el factor casa, pues muestra resultados similares en casa y fuera, habiendo registrado en los últimos 30 juegos 8 victorias, 4 empates y 3 derrotas como visitante, con un total de 31 goles marcados y 17 recibidos. Como local, ha conseguido 11 victorias, 2 empates y 2 derrotas, con 34 goles a favor y 12 en contra. Su último juego como visitante fue en la UEFA Champions League y terminó con una victoria por (0-1) frente al Paris Saint Germain.
En esta competición, no ha perdido ninguno de los últimos 15 partidos fuera de su estadio. Su ataque ha sido regular, anotando al menos un gol en cada uno de los últimos 10 partidos de esta competencia. Existe una tendencia a que se marquen goles en sus partidos fuera, ya que 14 de los últimos 15 encuentros que disputó en esta competición terminaron con más de 1.5 goles. En 30 partidos, solo ha conseguido 3 remontadas en los 10 encuentros en los que recibió el primer gol. Hay un período destacado en los últimos 15 partidos como visitante en esta competencia: ha recibido 6 de sus 16 goles entre los minutos (31′-45′).
El Liverpool llega a esta jornada tras un triunfo por 1-0 contra el Everton; el único gol del equipo fue anotado por Diogo Jota. El club visitante suele jugar en un sistema táctico 4-3-3, privilegiando un estilo de juego más ofensivo, atacando por las bandas. En este esquema, los tres jugadores que asumirán la misión ofensiva son Luis Díaz, Mohamed Salah y Diogo Jota. Al atacar, el equipo normalmente explora la banda izquierda, aprovechando la profundidad que proporciona el lateral Andrew Robertson. En esta ocasión no estarán Tyler Morton y Trent Alexander-Arnold, ambos con problemas físicos.