El equipo visitante llega a esta segunda ronda tras una victoria en su debut en esta fase de grupos, derrotando al Atlético de Madrid por (3‑2). Esta es una plantilla que se ve favorecida por el ambiente local, siendo más fuerte en casa, ya que en los últimos 30 partidos, ha registrado 7 victorias, 3 empates y 5 derrotas como visitante, con un total de 25 goles marcados y 21 recibidos. En casa, obtuvo 12 victorias, 2 empates y 1 derrota, con 42 goles a favor y 22 en contra. El Liverpool llega a esta cita después de perder fuera ante el Crystal Palace por (2‑1). En los últimos 10 partidos disputados como visitante, ha conseguido 4 victorias, 2 empates y 4 derrotas. El equipo permitió goles a sus oponentes en 8 de esos 10 encuentros, por lo que su defensa necesita mejorar, aunque su ataque ha sido regular, marcando al menos un gol en sus últimos 10 partidos.
El Liverpool entra en este enfrentamiento por la 2ª ronda de la fase de grupos de la Liga de Campeones con la confianza de buscar una nueva victoria, incluso jugando de visitante, tras su triunfo por 3-2 sobre el Atlético de Madrid. Usando el esquema 4-2-3-1, el equipo refuerza su área con dos mediocampistas, manteniendo a tres jugadores en el mediocampo para crear jugadas ofensivas, siempre en busca del centrodelantero. Como visitante, el rendimiento ha sido irregular, obteniendo tres victorias, un empate y una derrota en sus últimos cinco partidos fuera de casa, además de que en cuatro de ellos se marcaron más de 2.5 goles con ambos equipos anotando.