El equipo local ocupa actualmente la 19ª posición, con 17 puntos obtenidos, después de 4 victorias, 5 empates y 21 derrotas. En el penúltimo partido, perdió en casa contra el Manchester United por (0‑3). En el último partido, perdió fuera ante el Manchester City por (2‑0). Esta es una escuadra afectada por el factor casa, siendo más fuerte cuando juega ante su afición, puesto que en los últimos 30 partidos registra 2 victorias, 1 empate y 12 derrotas como visitante, con 14 goles marcados y 40 encajados, en contraste con 3 victorias, 2 empates y 10 derrotas en casa, con 16 goles anotados y 31 recibidos. En los últimos 10 partidos en casa por el campeonato, el Leicester registra 1 victoria, 1 empate y 8 derrotas, habiendo conseguido 4 puntos de 30 posibles.
En esta competición, presenta una racha de 7 derrotas en sus últimos juegos como local y no ha ganado ninguno de sus últimos 8 partidos en su estadio. En sus partidos de liga en casa, el marcador más frecuente al intervalo ha sido el 0‑1 (7 en 15 encuentros). La solidez defensiva no ha sido su punto fuerte, ya que ha encajado al menos un gol en cada uno de los últimos 10 partidos, y su ataque no está en buena forma, ya que no ha marcado goles en 9 de los últimos 10 partidos en esta competición. Hay una tendencia hacia los goles en sus partidos en casa, ya que 14 de los últimos 15 encuentros que ha disputado en esta competición han terminado con más de 1.5 goles. Este es un equipo que marca pocas veces primero: solo ha abierto el marcador en 5 de sus últimos 30 juegos de Premier League, de esos 5 llegó al intervalo en ventaja en 3 y ganó al final de los 90’ en 2 ocasiones. En 30 partidos en esta competición, ha encajado el primer gol 25 veces y solo ha logrado 2 remontadas. En los últimos 15 juegos en casa de esta competición, hay 1 periodo destacado: marcó 4 de sus 11 goles entre los minutos (76’‑90′).
El Leicester City llega a este encuentro tras una derrota por 2-0 en su visita al estadio del Manchester City, sumando así la séptima derrota consecutiva en esta Premier League. El equipo de casa suele jugar en un sistema táctico de 3-4-3, privilegiando un estilo de juego más ofensivo. En este esquema, los tres jugadores responsables de lanzar el pánico en el área contraria son Bilal El Khannouss, Patson Daka y Jordan Ayew. El técnico Ruud van Nistelrooy no podrá contar con Jamie Vardy, suspendido, así como con Harry Souttar y Abdul Fatawu, ambos con problemas físicos.