Luego de 6 victorias, 9 empates y 12 derrotas, el equipo visitante se encuentra en la 13ª posición, acumulando 27 puntos. En su último partido, perdió ante el Le Havre (3‑2), después de haber ganado en casa contra el LOSC Lille (1‑0) en la jornada anterior. Este equipo se ha visto afectado por el factor local, siendo más fuerte con el apoyo de sus aficionados, ya que en los últimos 30 partidos ha logrado 3 victorias, 4 empates y 8 derrotas de visitante, acumulando un total de 21 goles marcados y 32 recibidos. En casa, cuenta con 5 victorias, 5 empates y 5 derrotas, con un total de 18 goles marcados y 18 recibidos. En sus últimos 10 partidos de visitante en esta competición, el Nantes registra 1 victoria, 3 empates y 6 derrotas, sumando solo 6 puntos de 30 posibles. La solidez defensiva no ha sido su fuerte, ya que recibió goles en 9 de los últimos 10 juegos, pero su ataque ha sido regular, anotando en 7 de los últimos 10 partidos en esta competición. Existe una tendencia a que haya goles en sus partidos fuera de casa, ya que 13 de los últimos 14 encuentros que disputó en la competición terminaron con más de 1.5 goles. En 27 partidos de esta competición, nunca logró revertir el marcador en los 13 encuentros en que recibió el primer gol.
El Nantes llega a este encuentro tras una derrota por 3-2 en su visita al Le Havre, sumando así su tercera derrota en los últimos cuatro partidos disputados en esta Ligue 1, con los goles anotados por Saïdou Sow y Moses Simon. La escuadra visitante utiliza un esquema 4-3-3, con Mostafa Mohamed como su principal referente ofensivo. En ataque, tienden a explotar el flanco izquierdo, donde Nicolas Cozza se destaca por su velocidad y calidad técnica, generando constantes oportunidades de gol. Se perderán este encuentro Tino Kadewere, Fabien Centonze y Nathan Zézé, todos con problemas físicos.