Tras 3 victorias, 3 empates y 9 derrotas, el equipo local ocupa la 16ª posición, habiendo acumulado 12 puntos. En su último partido, empató 0-0 contra FSV Mainz 05 fuera de casa, tras haber ganado en su anterior encuentro en casa frente a Heidenheim (2-1). Curiosamente, este equipo ha sido más fuerte de visitante que en casa, ya que en los últimos 30 juegos tiene 4 victorias, 5 empates y 6 derrotas como visitante; en comparación a las 3 victorias, 4 empates y 8 derrotas en su estadio. En sus últimos 7 partidos en casa por la liga, St. Pauli ha registrado 2 victorias, 1 empate y 4 derrotas, acumulando 7 puntos de 21 posibles. Además, el equipo ha concedido goles a sus oponentes en 9 de los últimos 10 encuentros en esta competición, lo que indica debilidades defensivas. St. Pauli rara vez marca primero: solo abrió el marcador en 3 de sus últimos 15 partidos en la Bundesliga, y de esos 3, llegó al descanso en ventaja en 2 y ganó en 90 minutos en 2. En 15 partidos de esta competencia, sufrió el primer gol en 11 ocasiones y solo logró una remontada. Hay un periodo destacado en los últimos 18 partidos jugados en casa en todas las competiciones: anotó 6 de sus 16 goles entre los minutos (76’‑90′).
El St. Pauli llega a este partido tras un empate 0-0 en su visita al estadio de Mainz 05, sumando así el tercer encuentro consecutivo sin perder en la Bundesliga. El equipo local tiende a alinearse en un sistema táctico 3-5-2, con Mathias Pereira Lage y Danel Sinani ocupando las funciones ofensivas principales. Es importante destacar que el jugador encargado de organizar el ataque es el mediocampista Jackson Irvine. Cuando busca atacar, lo hace principalmente por la banda izquierda, aprovechando la profundidad que ofrece el lateral Louis Oppie. Están fuera de este juego David Nemeth, Simon Spari y Andréas Hountondji, todos lesionados.