Después de 14 victorias, 11 empates y 4 derrotas, el equipo visitante está en 4ª posición, habiendo conseguido 52 puntos. En la última partida, empató en casa con Osasuna (0‑0), después de haber ganado fuera, en un encuentro contra el Sevilla (0‑1). Este es un equipo poco afectado por el factor local, es decir, consigue prácticamente los mismos puntos en casa y fuera, con 27 goles anotados y 9 recibidos como locales, en comparación con 19 goles anotados y 15 recibidos como visitantes. En la liga, el Athletic de Bilbao ha logrado 17 puntos de 30 posibles, tras 4 victorias, 5 empates y 1 derrota en los últimos 10 partidos que disputó como visitante. En sus partidos de liga como visitante, el resultado más frecuente al medio tiempo fue el 0‑0 (7 en 14 partidos). Su ataque ha anotado con regularidad, ya que hizo goles en 7 de los últimos 10 partidos de esta competición. En 29 juegos en esta competición, solo logró 2 remontadas en los 11 partidos en los que encajó el primer gol. En los últimos 14 partidos fuera de casa en esta competición, hay un período que destaca: anotó 7 de sus 19 goles entre los minutos 61’ y 75’.
El Athletic de Bilbao llega a este encuentro después de un empate 0-0 en la recepción al Osasuna. El equipo visitante suele jugar en un 4-3-3, donde los tres jugadores encargados de sembrar el pánico en la defensa adversaria son Nico Williams, Iñaki Williams y Gorka Guruzeta. El medio campo debería ser ocupado por Oihan Sancet, Beñat Prados y Mikel Gauregizar, siendo el primero responsable de organizar la zona central del campo. El entrenador Ernesto Valverde no podrá contar con Dani Vivian y Aitor Paredes, ambos por problemas físicos.