Actualmente, el equipo visitante ocupa la 3ª posición, con 54 puntos, luego de 15 victorias, 9 empates y 6 derrotas. En la penúltima jornada, perdió ante el Newcastle United (2‑1). En su último encuentro, ganó en casa contra el Aston Villa (3‑1). Este equipo es más fuerte cuando juega en su estadio, registrando en los últimos 30 partidos 5 victorias, 6 empates y 4 derrotas como visitante, en comparación con 10 victorias, 3 empates y 2 derrotas en su campo. En el campeonato, el Manchester United acumuló 16 puntos de 30 posibles, con 4 victorias, 4 empates y 2 derrotas en sus últimos 10 partidos como visitante. La defensa ha permitido goles en 7 de los últimos 10 partidos, lo que indica falta de solidez defensiva, aunque su ataque ha anotado de forma constante, marcando al menos un gol en sus últimos 10 encuentros. En sus partidos fuera de casa en esta competición, hay una tendencia a que se marquen goles, ya que 11 de 15 encuentros terminaron con más de 2.5 goles en el marcador. En 30 partidos de esta competición, recibió el primer gol 12 veces, y solo logró 3 remontadas en el marcador.
El Manchester United llega a este duelo motivado tras una victoria 3-1 sobre el Aston Villa, registrando así su tercer triunfo en los últimos cuatro partidos disputados en esta Premier League: los goles del equipo fueron anotados por Benjamin Šeško, Matheus Cunha y Casemiro. El equipo visitante probablemente adoptará un sistema táctico 4-3-3, buscando aprovechar rápidos contragolpes. En cualquier caso, se prevé que el Manchester United adopte una estrategia más ofensiva, intentando aprovechar las debilidades defensivas de su oponente para marcar. En este esquema, los tres jugadores que tendrán un rol más ofensivo son Matheus Cunha, Bryan Mbeumo y Amad Diallo. Están fuera de este encuentro Patrick Dorgu y Matthijs de Ligt por lesiones.
Formación confirmada: Senne Lammens, Diogo Dalot, Harry Maguire, Leny Yoro, Luke Shaw, Bruno Fernandes, Casemiro, Kobbie Mainoo, Amad Diallo, Matheus Cunha, Bryan Mbeumo.
Técnico: R. Amorim.