El equipo visitante se encuentra actualmente en la 19ª posición, con 8 puntos obtenidos, tras 2 victorias, 2 empates y 8 derrotas. En su penúltimo partido, perdió ante Deportivo Pasto (2‑0) y en su último encuentro, empató en casa contra Deportes Tolima (1‑1). Este equipo se ve afectado por el factor local, siendo más fuerte en casa gracias al apoyo de sus aficionados, ya que en los últimos 30 juegos cuenta con 1 victoria, 1 empate y 13 derrotas como visitante, anotando un total de 7 goles y concediendo 35. En casa, ha obtenido 4 victorias, 6 empates y 5 derrotas, con un total de 16 goles marcados y 13 recibidos. En los últimos 6 partidos fuera del campeonato, Boyacá Chicó ha registrado 1 empate y 5 derrotas, obteniendo solo 1 punto de 18 posibles.
En esta competición, ha perdido sus últimos 4 encuentros como visitante y no ha ganado en ninguno de sus últimos 6 partidos disputados como visitante. El equipo ha permitido goles en 9 de los últimos 10 partidos de esta competición, lo que indica una debilidad defensiva. Existe una tendencia a que haya goles en sus juegos fuera de casa, ya que 20 de los últimos 22 partidos que disputó terminaron con más de 1.5 goles. Es un equipo que rara vez abre el marcador: solo lo ha logrado en 3 de sus últimos 12 encuentros por la Primera División, y en esos 3 se fue al descanso en ventaja, ganando 2 de ellos al final. En 12 partidos de esta competición, ha sufrido el primer gol en 9 ocasiones y nunca ha logrado revertir el marcador.
Boyacá Chicó enfrenta una situación similar, lejos de las posiciones más altas y aún en busca de más regularidad en el Apertura. El equipo siente el peso de una defensa constantemente expuesta, que le ha costado caro a lo largo de la campaña. No es de extrañar que esté entre las más goleadas hasta ahora. Falta equilibrio entre los sectores para sostener mejores resultados. En frente de Cúcuta, fuera de casa, será necesario ajustar detalles que han traído consecuencias negativas. Evitar errores defensivos se convierte en una prioridad absoluta.