El equipo visitante ocupa actualmente la 17ª posición, con 3 puntos obtenidos, tras 1 victoria y 4 derrotas. En el penúltimo partido, perdió en casa contra Flamengo por (0‑3). En su último partido, fue derrotado afuera por Palmeiras por (2‑1). Este es un equipo que se fortalece más cuando juega en su estadio, pues en sus últimos 30 partidos tiene 3 victorias, 5 empates y 7 derrotas como visitante; en comparación con 9 victorias, 2 empates y 4 derrotas en casa. En sus últimos 10 partidos como visitante, Botafogo ha ganado 2, empatado 2 y perdido 6.
Para esta competición, registra una racha de 4 derrotas en los últimos partidos. El equipo ha permitido goles al adversario en 4 de los últimos 5 juegos de esta competición, lo que indica que no ha estado muy fuerte defensivamente. En sus partidos fuera hay una tendencia a pocos goles, ya que 19 de sus últimos 38 partidos terminaron con menos de 1.5 goles. En 15 juegos, sufrió el primer gol en 9 ocasiones y nunca pudo revertir el resultado. Hay un periodo destacado en los últimos 20 partidos disputados como visitante en todas las competiciones: permitió 10 de sus 25 goles entre los minutos (46’‑60′).
Botafogo atraviesa un comienzo de temporada lejos de las expectativas que su afición tenía. El inicio turbulento en la élite del fútbol brasileño ya se refleja en la tabla de posiciones. El equipo ha tenido dificultades para proponer juego, especialmente cuando actúa lejos de su campo. Este factor ha afectado los resultados recientes. Ahora, el desafío será mantener la organización defensiva ante un rival peligroso. Fuera de casa, cada detalle cobra aún más importancia. Ante RB Bragantino, que suele ser letal en casa, la misión será resistir y buscar eficiencia en las pocas oportunidades que se presenten.