Tras 2 victorias y 3 derrotas, el equipo local se encuentra en la 12ª posición, habiendo logrado 6 puntos. En su último partido, perdió contra Palestino de visitante (4‑2), después de haber perdido previamente en casa contra Colo-Colo (0‑1). Esta es una formación afectada por el factor local, siendo más fuerte cuando juega ante sus seguidores, ya que en los últimos 30 partidos registra 6 victorias, 2 empates y 7 derrotas como visitante, con 23 goles marcados y 29 sufridos, frente a 11 victorias, 1 empate y 3 derrotas en casa, con 20 goles marcados y 10 encajados. En su más reciente encuentro, correspondiente a la Copa Libertadores de América, O’Higgins venció a Deportes Tolima en casa por (1‑0). En sus últimos 10 partidos en casa, el O’Higgins ha logrado 7 victorias y 3 derrotas. La solidez defensiva no ha sido su mayor fortaleza, ya que ha recibido goles en 4 de los últimos 5 partidos, pero su ofensiva ha sido constante, anotando en 4 de esos 5 encuentros en esta competición. En sus juegos en casa hay una tendencia hacia pocos goles, ya que 15 de sus últimos 21 partidos terminaron con menos de 2.5 goles. En 15 partidos, solo logró 2 remontadas en los 7 encuentros en los que recibió primero el gol.
O’Higgins, después de un comienzo alentador en el campeonato chileno, ha empezado a tropezar debido a errores propios en el campo. La escuadra suma tres derrotas consecutivas, en un periodo que ha expuesto preocupantes fragilidades. La defensa ha sido más débil de lo esperado, con fallos de posicionamiento y desatenciones en momentos decisivos. Lo que antes era confianza, ahora ha cambiado a una señal de alerta en el vestuario. El ataque intenta reaccionar, pero la inestabilidad defensiva compromete cualquier respuesta. El cuerpo técnico busca ajustes urgentes para detener la mala racha.