Después de 1 empate y 3 derrotas, el equipo local ocupa la 16ª posición con solo 1 punto. En su último partido, empató 2-2 contra el Danubio fuera de casa, tras haber perdido en el partido anterior contra el Nacional por 0-1. Este equipo se ve afectado por el factor casa, siendo más fuerte ante su afición, ya que en los últimos 30 partidos ha registrado 2 victorias, 4 empates y 9 derrotas como visitante, anotando 12 goles y recibiendo 26, en comparación con 6 victorias y 9 derrotas en casa, con 16 goles marcados y 23 encajados. En los últimos 10 juegos en casa, el Progreso ha conseguido 3 victorias, 1 empate y 6 derrotas.
En esta competición, no gana desde hace 4 partidos. La defensa no ha estado fuerte, ya que ha recibido goles en los últimos 4 encuentros, y el ataque necesita mejorar, ya que no ha logrado concretar en 3 de los últimos 4 partidos en esta competición. En 15 juegos, recibió el primer gol 8 veces y nunca logró revertir el marcador.
El Progreso, junto al Juventud, atraviesa una de las peores campañas hasta ahora en el Apertura. El equipo aún no encuentra su lugar en la élite uruguaya y siente las dificultades del inicio de temporada. Con solo un punto en la tabla, se encuentra en el fondo de la clasificación y enfrenta una creciente presión en los bastidores y en las gradas. El empate de la jornada pasada contra el Danubio, en un partido movido, trajo algo de alivio, pero no borró la necesidad de evolución. Dentro del campo, falta consistencia y creatividad en los momentos decisivos. Ahora, regresa a su estadio en busca de respuestas.