El equipo visitante hace su debut en esta edición de la Copa Bridgestone Sul-Americana con la intención de conseguir un resultado positivo y sorprender al equipo local. Esta es una formación más fuerte cuando juega en su estadio, ya que en los últimos 30 partidos registra 3 victorias, 4 empates y 8 derrotas como visitante; en contraste con 6 victorias, 5 empates y 4 derrotas en su cancha. En su último encuentro, para la Primera División, ganó a O’Higgins en casa por (4‑2). En sus últimos 10 juegos como visitante, Palestino ha ganado 2, empatado 1 y perdido 7. El equipo ha permitido goles al adversario en 8 de los últimos 10 juegos, por lo que su defensa necesita mejorar, pero su ataque ha anotado con regularidad, logrando marcar en 9 de los últimos 10 partidos. En sus encuentros como visitante, hay una tendencia a que haya goles, ya que 17 de sus últimos 23 partidos terminaron con más de 2.5 goles. En 15 partidos, sufrió el primer gol en 8 ocasiones y solo logró una remontada en el marcador.
Palestino se enfrenta a este duelo como una oportunidad para demostrar consistencia y madurez competitiva. El equipo puede adoptar una postura equilibrada, alternando momentos de fuerte marcado con salidas rápidas al ataque. En los enfrentamientos de eliminación, la eficacia suele ser más importante que el volumen de juego. La disciplina táctica será esencial para mantener el control emocional durante todo el partido. En caso de empate, la confianza en la preparación para los penales puede fortalecer al grupo.